Rehabilitación integral de masía catalana en El Maresme para uso hotelero

Rehabilitación integral
de masía catalana
para uso hotelero

El Maresme, Barcelona.

Masía centenaria situada en suelo rústico dentro de un parque natural de El Maresme en Barcelona, llegó al inicio del proyecto en un estado cercano a la ruina. Solamente permanecían en pie los muros estructurales y parte de la cubierta derrumbada. Sin embargo, el conjunto conservaba un profundo valor histórico vinculado a la actividad vitivinícola tradicional y a la arquitectura rural catalana.

La intervención se planteó como una rehabilitación integral basada en criterios de conservación patrimonial y arquitectura sostenible, preservando al máximo los elementos originales y manteniendo la volumetría característica de la masía. La fachada principal se conservó intacta y las actuaciones sobre las fachadas secundarias fueron comedidas y respetuosas, manteniendo la lectura histórica del conjunto y reforzando su autenticidad.

Localización: El Maresme, Barcelona
Superficie: 710 m2
Año: 2025
Fotografía: Marío Martínez

El proyecto parte de conservar la morfología estructural original y su lógica constructiva. Las variaciones introducidas se integran con la evolución natural del edificio.

Se mejora la ventilación natural, optimiza la iluminación y establece relaciones visuales entre estancias, siguiendo principios de diseño pasivo y confort térmico.

En el interior se recuperan elementos significativos del patrimonio material existente, reinterpretados desde una mirada contemporánea. La antigua cocina se actualiza conservando y poniendo en valor los elementos originales que definen su carácter.

La antigua zona de producción vitivinícola se convierte en espacio de día a doble altura, donde se recuperan y dignifican los antiguos cups.

Los antiguos establos se reorganizan para albergar las habitaciones, respetando de manera fiel sus proporciones históricas, y el arco existente del patio posterior se restaura para articular una transición fluida entre los espacios interiores y el patio secundario.

Actualmente, la masía funciona como pequeño hotel rural con cinco habitaciones dobles y una amplia zona común con sala, comedor y cocina.

El ambiente general transmite calma y conexión con la naturaleza, integrando el paisaje del Maresme y el carácter silencioso de la arquitectura.

El proyecto busca que el visitante no solo habite el edificio, sino que experimente la masía a través de sus recorridos, la variación de la luz natural, la textura de los materiales y las secuencias espaciales que revelan la historia del lugar.

La intervención se guió por un criterio de mínimo impacto y respeto por el patrimonio construido. Un estudio arqueológico previo descartó la existencia de restos relevantes, lo que permitió incorporar un forjado sanitario ventilado que mejora el rendimiento higrotérmico del suelo, evita humedades por capilaridad y aloja discretamente las instalaciones.

Los materiales empleados son totalmente compatibles con las técnicas constructivas tradicionales: morteros de cal, madera, piedra y acero corten.

La carpintería exterior e interior se ejecuta en acero corten, manteniendo una armonía material en todo el conjunto y aportando un lenguaje contemporáneo claro y honesto.

El sistema de climatización mediante suelo radiante y refrescante queda integrado en los pavimentos.

En las zonas de transición, el pavimento de travertino de pequeño formato aporta calidez y continuidad, guiando de forma sutil el recorrido y acompañando al habitante en el tránsito entre los distintos espacios de la masía.

En el centro del conjunto se incorpora un patio cubierto con apertura mecánica que funciona como pulmón bioclimático.

No se trata de devolver la masía a un estado idealizado del pasado, sino de permitir que su historia continúe de forma legible mediante una rehabilitación integral respetuosa y contemporánea, incorporando nuevas capas de vida que conviven en armonía con las existentes.

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